sábado, 13 de diciembre de 2008

Libertad, el más preciado de los bienes


Hay veces cuando piensas, que solo sabes perder. Nada te importa, tu vida, tu futuro, tu pasado, se resumen en llanto y soledad.
La tristeza se apodera de ti, tu odio, tu dolor, tu sufrimiento, se unen para hundirte más en el pozo de eterna oscuridad. Nada ni nadie puede sacarte de él. Cuando piensas que estás fuera, y con ganas de vivir algo o alguien pasa de repente, que te jode todos tus planes, toda tu alegría. Y es entonces cuando alguien al que le da igual todo lo triste que estés, se acerca a ti, esperando e intentando esbozarte una sonrisa. No puedo salir, no me dejan salir...
Da igual, eres libre, puedes salir o quedarte dentro, el mundo no gira a tu alrededor, tu giras alrededor del mundo, y es éste el que hace que tu vida suba, o por el contrario se hunda. ¿Es el mundo, o eres tú el que manejas tu vida? Me gustaría saber la respuesta pero no consigo descifrarla, me resulta tan complejo como descifrar un jeroglífico.
No se quien soy, no se a donde voy. Mi camino está empezando y no voy a desperdiciar la oportunidad de disfrutarlo.

Sólo tengo una cosa clara, que soy libre y quiero ser feliz.